La muerte es un tema que lleva a la humanidad a las mas grandes reflexiones y profundas preguntas. Todos los seres humanos le temen, aún cuando en realidad es lo único seguro que tenemos todos.

La muerte es un proceso natural de la vida, tan cotidiano como comer o respirar, el problema es que, cuando la experimentamos de cerca, es decir cuando es un ser querido el que se encuentra en ese proceso, nos sentimos particularmente vulnerables, frágiles y muchas veces nos envuelve la amargura. Como no estamos preparados para enfrentar este cúmulo de emociones, el cerebro reacciona intensamente, con cambios psicológicos, conductuales y emocionales que pueden afectarnos incluso por un largo tiempo.

Desde los tiempos de Aristóteles, Platón o Epicuro, los filósofos y pensadores han buscado el significado de la muerte y como auxiliar al ser humano a manejar el temor ante a ella. Al mismo tiempo las distintas culturas han desarrollado diferentes creencias y rituales en torno a la muerte para hacer mas sencillo el proceso de superación del duelo de pérdida de los seres queridos.

El duelo es el estado que se produce al perder a una persona amada o significativa para nosotros, comprende síntomas físicos y emocionales, al igual que una herida física la perdida de un ser querido es un proceso psicológicamente traumático. Se necesita un tiempo y un proceso de sanción para volver al equilibrio normal.

Cabe señalar, que el duelo no sólo está vinculado a la muerte. Podemos vivir este proceso emocional cuando hemos perdido un trabajo, cuando terminamos una relación de pareja, cuando los hijos crecen y se van de casa o incluso cuando nos mudamos del barrio donde crecimos.

La Tanatología es una rama de la ciencia médica y psicológica que se encarga de encontrar sentido al proceso de la muerte y sus ritos, integrando a la persona como un ser biológico, social y espiritual que busca encontrar su trascendencia. El objetivo de la tanatología es es proporcionar ayuda profesional al paciente con una enfermedad terminal y a sus familias, o bien a alguna persona que esté sufriendo alguna pérdida a lidiar con el duelo, Ayudando a crear en las personas creencias propios sobre la vida y la muerte, no como una fantasía o un castigo, pero como la aceptación de la muerte como un proceso natural, educando a tratar de forma humana e inteligente a quienes están cercanos a la muerte, ayudar al paciente a tomar sus propias decisiones relacionadas con el proceso de terminar su propia vida.

Lo más importante es hacer comprender al paciente y a sus seres queridos que la muerte es algo natural en la vida y que nuestro temor a esta no puede evitar que vivamos plenamente hasta nuestros últimos instantes.