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No es un misterio que con el paso de los años y en especial al acercarse a la adultez mayor hay un declive de los procesos fisiológicos y enfermedades oculares, auditivas, cardiovasculares y crónicas como la diabetes y la hipertensión son más comunes. De no prevenirse o controlarse, estas dolencias se convierten en enfermedades de larga duración y cuidado permanente. En una conferencia sobre las herramientas para el cuidado de personas dependientes y adultos mayores, un panelista comentó sobre la importancia de los 50 años y sus implicaciones para una buena vejez.

El panelista mencionaba que desde que cumplió 50 años, había iniciado su propia preparación para enfrentar la vejez. De esta forma hacía referencia a dejar su casa de varios pisos y escaleras por una de un solo nivel, a adecuar el baño con una bañera de fácil acceso, a vivir en un lugar más cercano a su seres queridos y accesible a probables discapacidades físicas, a hablar con su familia acerca de su salud y futuro cuidado cuando probablemente se convierta en una persona dependiente y a tener toda su documentación al día para que, en algunos años, pueda recibir su pensión. Todos ellos, aspectos sobre los que muy pocos pensamos cuando jóvenes pero que, sin duda, tienen mucho sentido.

Varias investigaciones reafirman la importancia de los 50 años como etapa clave para preparase para la vejez. Estas firman que una de cada dos mujeres con más de cincuenta años tiene riesgo de fractura de cadera y dadas las complicaciones que esto trae consigo, se estima que solo entre el 40 y el 50% de los casos recuperan su vida normal; aproximadamente el 30% queda en cama permanentemente.

De la misma forma, después de los 50 años hay más probabilidades de tener ciertos tipos de cáncer. Según la American Cancer Society, después de los 50 años incrementa considerablemente el riesgo de tener cáncer de próstata, de igual forma sucede con el cáncer colorrectal, en donde más del 90% de los casos  se desarrollan en esta etapa de la vida. En el caso de las mujeres,  aun cuando el riesgo de tener cáncer de ovario y de mama siempre está latente, las mayores de 50 años tienen más probabilidades de desarrollarlos.

Adicionalmente, no se puede pasar por alto el cambio en el cuerpo asociado a la menopausia que en muchos casos trae consigo la osteoporosis. Durante esta etapa, la mujer puede perder entre 3% y 5% de su masa ósea y en consecuencia sus huesos se vuelven más frágiles.

Si bien vale la pena poner en práctica varias de las decisiones que tomó el panelista al cumplir 50 años, es importante mejorar la alimentación y practicar actividades físicas desde mucho antes. Según datos de un estudio publicado en el British Medical Journal estas prácticas pueden reducir el riesgo de muerte hasta en un 40%. También se recomienda dejar de fumar y reducir el consumo del alcohol, pero sobre todo, no esperar a estar enfermo para acudir al doctor ya que la prevención y el diagnóstico temprano pueden hacer de tu vejez, parte de los mejores años de su vida.

Por estas razones y otras tantas estadísticas y evidencias acerca de cómo nuestra salud se va deteriorando en el transcurso de los años y en especial después de los 50 años, es claro que la prevención de enfermedades y mejoras en hábitos y estilos para una vida saludable deben ser una constante en nuestro diario vivir. Las precauciones a los 50 años no son prematuras, por el contrario, se convierten en elementos claves para agregar vida de calidad a los años.

¿Has pensado en prepararte desde antes para enfrentar la vejez? ¿Cómo piensas hacerlo? Cuéntanos en la sección de comentarios abajo o mencionando a @AtendMX en Twitter.